Al pan, pan y al vino, vino

¿A quién no le gusta el pan? A pesar de que el pan es uno de los elementos tradicionales básicos de la dieta humana, y sobre todo de los españoles, no todos los panes son iguales. 

El pan de masa madre

¿La clave? la masa, que hace que el pan tenga una textura esponjosa, un gran sabor y aroma, y además, ayuda a conservarlo durante más tiempo sin necesidad de añadir ningún ingrediente artificial.

Luego hay que dejar reposar la masa, este reposo es fundamental, es cuando el pan adquiere el sabor, la textura y los aromas únicos. Es en el primer reposo cuando se divide el pan en hogazas y se deja de nuevo reposar durante una hora, para que el pan alcance el volumen ideal, se hornea lentamente en un horno de piedra, al modo tradicional. Este horneado haría que se quede uniforme y que el pan tenga un aspecto rústico y una corteza dorada. Cuando el pan está en su punto, se saca del horno y se deja enfriar. Una vez que está a temperatura ambiente se corta en rebanadas y está listo para degustar. ¡Voilá!